La señora Engel dejó escapar unas risas secas: "Nada. Me preocupa que volvamos a encontrarnos con esa gente cuando vayamos al supermercado".
Brendan le dirigió una mirada tranquilizadora y le dijo: "No te preocupes. Solo llévala contigo".
La señora Engel sabía que Brendan debía tener algo preparado. Asintió y, justo cuando estaba a punto de darse la vuelta, Brendan dijo: "Ah, sí, que no se te olvide comprar un pollo".
A él no le gustó el sentimiento cuando vio el pollo en la basura.
"Señor B