Kurt
Salto del helicóptero que acaba de aterrizar, las aspas siguen en movimiento causando el revuelo de las hojas secas por los aires. Camino con la vista fija al frente, sin inmutarme cuando el distintivo saludo en el pecho que todos los krieger me dedican como parte del protocolo se hace presente, ahora que haré lo que no tenía planeado lo hacen conmigo, pero ni los reparo puesto que solo estoy aquí porque no permitiré que nadie ponga en riesgo la vida de mi hijo o mujer.
No soy el sottocap