Capítulo 34. Cicatrices de un sobreviviente
Sara pensaba que la tensión de Lorenzo se debía a que le preocupaba lo que Antonella estuviera tramando, pero había algo más en su mente en ese momento que las intrigas de su futura ex esposa. Había dejado que la víbora venenosa se metiera en su cabeza y le hiciera dudar de sí mismo. Sin embargo, Sara no tenía idea de la lucha interna que peleaba el italiano en aquel momento.
—Entonces… ¿qué vamos a desayunar? —preguntó dejando de lado el tema de Antonella, no iba a darle el placer de arruinar