Mundo de ficçãoIniciar sessãoFira ingresó por la entrada de emergencia, pasó su reloj por el identificador de la puerta y se dirigió directamente al piso cinco. Supuso que la doctora Zabala era esa clase de persona obsesionada con su trabajo, que vivía más en la clínica que en su propia casa y a la cual era probable que la obligaban a tomar vacaciones porque por su propia cuenta nunca lo hacía.
La providencia quiso que en el momento en que se abrieron las puertas de