Mundo ficciónIniciar sesiónCamila no podía creer lo que veían sus ojos. Una chica tenía su cara en la entrepierna de ese joven y ambos parecían disfrutarlo. Camila hizo un gesto de asco y les gritó:
—¡Vayan a un hotel! ¡Respeten este lugar! —Pero el chico hizo un gesto sínico con su mano invitándola a acompañarlos.
«Exhibicionista», pensó haciendo una mueca de desagrado; dio la vu







