Alexandra
Mateo y sus hermanos tienen la suerte de haberse despedido de su padre antes de morir, yo no pude. Trate lo más que pude de no molestarlos, pero esa mañana me dio tanto asco lo que estábamos preparando que tuve que correr al baño, lo que menos quería era llamar la atención, subí a la habitación para buscar mis pastillas, pero no las encontré, si sigo así serán unos días horribles, no solo para mí, Mateo siente un gran dolor en este momento y no lo puedo molestar con algo así.
Trate