Pocos meses después, todos los preparativos de la boda estaban listos, solo faltaba que los novios fueran a la iglesia y se casaran. Alondra tenía también todo lo requerido para la luna de miel más que listo. Ella había empacado para los dos porque sabía que Iker no pondría ni un poco de empeño en eso. Ella se sentía en una montaña rusa emocional constante porque él la entristecía pero debido a su positivismo se esperanzaba constantemente.
Audrey sabía que Iker ya casi se casaba y que nada ni