Mundo ficciónIniciar sesiónHago lo que me dice y siento como poco a poco su grueso pene se desliza en mi interior. Me abrazo a él y me muevo con calma; sus manos se agarran de mis caderas y me ayudan a moverme un poco más de prisa. Los botones de mi camisa se han abierto, facilitándole el paso a su boca. Sentir su lengua caliente y húmeda sobre mis estimulados pezones hace que mi cuerpo se estremezca por completo; las palpitaciones en mi corazón y en mis sienes aumentan.
Todo es tan suave, tan tranquilo, que me







