Delilah se esforzó por ocultar la frustración que se reflejaba en su rostro.
Por la forma en que Damon la trataba ahora, quedaba claro que, aunque se casaran, él no viviría con ella. Eso significaba que su posición dentro de la familia Price se debilitaría.
Si lograba mudarse a la antigua mansión, aunque no pudiera controlar por completo a Damon, al menos podría usar al bebé para ganarse el favor de los ancianos. De ese modo, su estatus dentro de la familia Price quedaría asegurado.
—Tía, Damon