Mundo de ficçãoIniciar sessão— Papá — mi hija corre hasta mí y nos fundimos en un abrazo como nunca antes, beso su frente con las lágrimas amenazando de escapar, mi hija, mi nenita. Está pálida y delgada, el cabello empezaba a crecerle rojizo de nuevo
— ¿Estás bien? ¿Qué te hicieron? — pregunto con dureza y buscando en su cuerpo señales de abuso o violencia, pero ella niega con la cabeza.
— Estoy bien papi — asegura, sus ojos tristes y asustados.
— ¿había alguien más contigo? — pregunto, sacando u







