Capítulo 38; Lo pensaré.
-¿Estás bien?- Ivette observó con preocupación su ceño fruncido y rostro cargado de incomodidad.
-No, no lo estoy, la presencia y propuesta del Emir, son indignantes, he tenido que contenerme para no decirle a la cara todo lo que opino.
-Y realmente te felicito, puedo imaginar lo difícil que ha sido, y aún así, has permanecido en silencio.
-En silencio pero con ganas de saltar sobre él. ¿Has visto a mi pequeña?, ¡estaba furiosa!, y con justa razón.
-Solo espero que no se ahogue en un vaso d