Raúl ya estaba cansado de las mentiras y de las manipulaciones; estaba realmente harto de todo.
Pensó que después de despertar de su borrachera se arrepentiría profundamente de haberle contado a Xavier toda la verdad, pero no.
No se había arrepentido en lo absoluto; todo lo contrario: despertó sintiendo una paz en el cuerpo que llevaba años sin sentir.
Xavier se había quedado sentado en el mueble, mientras él había corrido hacia la habitación y, de las cajas fuertes, había sacado las fotografía