Parte 32...
Mike estaba hablando con una clienta que había ido a recoger a su conejito. El pobre animal había sido mordido por el perro del vecino y por poco pierde una de sus orejas.
No fue necesaria una cirugía complicada para restaurar la posición de la oreja izquierda. Tuvo que aplicarle un sedante fuerte para poder suturarla y, por eso, el conejo gris todavía estaba adormecido, blando por el sueño.
Mike explicaba los cuidados que la dueña debía tener hasta que se recuperara, especialmente