Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de hablar con el dulce y amable Christopher aquella noche que robó mi paz, fui a la cama a tratar de dormir. ¡La verdad no sé qué sería de mí si no lo tuviera en estos momentos! Su ayuda y su amistad se comenzaron a convertir en mi más preciado tesoro. Sus palabras siempre han sido tan sabias, y si mi amor por Ricardo no fuera tan fuerte, yo hubiera obedecido en todo, porque en verdad me siento sumamente agradecida con él.
Pero mi mente daba vueltas gritando “¿por qué Ricardo,






