*Narra Anónimo 1*
Me acerco lentamente a la vampiresa que sonríe con satisfacción, igual que yo mientras observamos el cuerpo de la cazadora incapaz de moverse. Incapaz de luchar mientras esta recostada sobre mi cama, semidesnuda, atada y extendida de pies y manos; sus ojos cansados se cierran poco a poco, su lucha esta llegando a su fin porque el momento de su muerte se acerca. Y la poca sangre que le queda esta a punto de ser drenada por mí.
Todavía puedo saborear su deliciosa esencia, sonrío