La reunión con su madre fue muy emotiva y al mismo tiempo sintió que algo sana en su interior, lo cual la hacía sentirse mejor en muchos aspectos.
Tras la charla ambas castañas notaron que todos les habían dado su espacio porque eran las únicas en la sala, en eso notaron que ya eran las 11 de la noche.
- Romeo ¿qué paso? ¿y los demás? – preguntó Alina.
- Ya es algo tarde jefa, nadie quiso molestarlas en su hermoso momento y todos pasaron a descansar.
- ¿Todos? – repitió Paulina asombrada, pero