Ariel suspiró mientras se lavaba las manos en el baño.
La escuela ya era agotadora por sí sola, pero las clases extras después la hacían aún peor. Cuanto más se acercaban sus exámenes SAT, más lejanos parecían.
Tanto que empezaba a preguntarse si alguna vez estaría lista para ellos.
La puerta del baño se abrió de golpe y Ariel gruñó en silencio ante la idea de tener compañía. Odiaba los lugares abarrotados, especialmente cuando lo único que quería era un momento de paz como ese.
Con otro suspir