Capítulo 12. ¡Espera, Fabio!
⋘FABIO⋙
Las horas transcurren demasiado lentas para mi gusto, y la espera me desespera. Llevo tres horas, ¡tres malditas horas esperando a Cristiano! Pero parece que se ha olvidado de que me citó a primera hora de la mañana. La frustración y el enojo hierven en mi interior, sobre todo después de leer los documentos que el abogado me entregó cuando llegué. Camino hacia el minibar que mi tío tiene instalado en su oficina y me sirvo un trago. Debo calmarme. Me recuerdo que Cristiano no es un niño,