Capítulo 138
Me dolía el alma, aquellas lobas me querían fuera de la manada, y si, tuve miedo.
Baje en compañía de Mila y las demás, Pero Mila me pidió quedarme dentro de casa, yo escuchaba sus reclamos y la algarabía.
—¡Nuestros lobos irán a guerra y ella es un peligro!
En el fondo las entendía un poco, sentían que yo era una amenaza, si en verdad el podía tener control sobre mi, sus familiares estarían en peligro.
—¡Escuchen! —grito Mila y todas se quedaron silencio, aún le guardaban respeto