Capítulo 24.
Narra Emily.
—Me estas diciendo que eres un demonio, te dije demonio porque tu nombre suena como demonio, ¡Daimon! —Llevo mis manos a la boca. —¿Un demonio?
—Si amor no te asustes—.
—¿Como no me voy asustar?, si me acabas de decir que eres un demonio y yo estoy… enamorada de un demonio, Dios—. Me levanto y me doy la vuelta.
—¿Es tan malo eso? —Me giro hacia él, puedo ver tristeza en su mirada.
—No lo sé Daimon, no sé si sea malo—. Me siento nuevamente.
—Entonces será mejor que me vaya, no te v