Capítulo 14. Emociones silvestres.
Al caer la noche, Abril, se halla en la habitación de su abuela con su prima Rita, su madre había comenzado a trabajar, ya reposaba en su habitación.
—Mi madre es muy terca, yo puedo con los gastos de la casa y con tus cosas abuelas—asienta Abril con firmeza.
—Ya sabes cómo es tu madre, mejor no hablemos de ella. Déjala que trabaje, así la muy amargada está ocupada y deja de fastidiar—comenta la abuela con jocosidad.
—Si Abril, cuéntanos de Alexander Lutter, ayer te fuiste con él estoy segura—d