Capítulo 129
Adriana agarró aquel frasco con total alegría, le pide uno de los guardias que llamara de inmediato al médico.
El guardia le pidió que si el antídoto funcionaba, le enviará una carta a Pierce y que aceptara una futura cena, Adriana en medio de la emoción acepto el trato que le pareció justo.
Este asombrado observaba y confirmaba lo que le había dicho él guarda que había mandado Pierce, aquel frasco era el antídoto.
El pequeño Liam empezó a mejorar casi de inmediato, abrió los ojos