Madison releía una y otra vez los documentos que estaban en su regazo, mientras que Nicolas estaba recostado a su lado y acariciaba su espalda desnuda de forma lenta y suave.
Eran las primeras horas del día domingo, la tenue luz de la mañana se filtraba a través de las cortinas, pero tanto Nicolas como Madison estaban completamente relajados en su propio mundo.
O al menos Nicolas, ya que Madison estaba tratando de buscar lógica en los documentos de la investigación de la empresa.
—No logro e