—¡Es obvio que no escuché bien! —exclamó Jack sobresaltado.
Violeta casi se ríe de su expresión. Estaba absolutamente sorprendido.
Y confundido.
—¿Cómo es que eso es una regla? ¿Por qué prohibirían algo así? —preguntó empezando a revolverse el pelo por la frustración— ¡No tiene ningún sentido!
—Bueno, yo no era la que hacía las reglas —respondió Violeta en su defensa. Le molestaba un poco que él reaccionara de esa manera sobre la forma en que ella tenía que vivir.
A ella tampoco le gu