Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe empino la taza de té que Nora me preparó mientras recuerda sus días como enfermera; es interesan saber que hasta una persona con un cuchillo clavado en la yugular se puede salvar pero que una con SIDA que se cuide no.
Sus ojos se iluminan cada que le cuento mis experiencias de pequeña acompañando a mi madre al hospital por su trabajo.







