Cerca de la noche, Saúl había notado que su abuela aún no llego ni siquiera cuando se dirigía a la cafetería de la clínica.
Pero, por el momento, no quería decir nada, sino cuando estaba a punto de buscarla esperando no llamar la atención.
—Paola me tengo que ir un momento, por favor no vayas a decir nada—dijo este hombre mientras que ella le hizo la señal para que se fuera rápido.
Saúl no perdió el tiempo para empezar a buscar en todos lados, intentando no pensar en lo peor que podría ocurr