—¿¡Mamá tenía cuatro!?
Helen soltó una pequeña risa.
—Sí.
Y entonces, casi sin darse cuenta, su mente viajó lentamente hacia el pasado.
A una época muchísimo más simple.
Más feliz.
Helen recordó el enorme jardín de la antigua casa familiar.
Los inviernos cubiertos de nieve.
Y cuatro