Parte 4...
Isabela
No necesité quedarme mucho tiempo con Lívia. La pobre está tan dopada con medicamentos que en cinco minutos ya estaba dormida.
Víctor la puso en su cama, pero no la tocó. Me pidió que trajera algo mío para que ella usara mientras dormía, porque tenemos el mismo tipo físico. Agarré uno de mis pijamas que forman parte de la colección que Ticiane preparó para mi vida de casada.
Una empleada me ayudó a quitarle la ropa y a ponerle el pijama. Lívia es incluso más delgada que yo y