Capítulo 19. Mi aroma favorito.
ISABELLA
Hoy con Alexander habíamos ido a almorzar a un lindo restaurante y luego nos habíamos venido a la suite donde él se hospedaba.
Estando aquí en su cama, nuestros besos se volvieron rápidamente apasionados, el calor entre mis piernas empezó a emerger y ya podía ver su gran y dura erección.
Aun no podía creer que estuvo en mi interior.
El deseo nos estaba consumiendo de nuevo y Alexander me besaba cada vez más dominante y hambriento, mordiendo mis labios y esa acción en vez de disgustarme