Earl se sentó en el borde de la cama y agarró su barbilla con una mano.
Cuando terminó la tarea, Adina se despertó bruscamente. Apartó la mano de Earl de un manotazo.
Earl le tapó la boca. "No intentes llamar a Duke, o no sé lo que te obligaré a hacer", él siseó.
Le dio vueltas al pendiente que colgaba de su mano. "Aunque te pidiera que mataras a Duke, lo harías en un instante. ¿Quieres apostar?".
"¡Basura!". Adina soltó las palabras entre dientes apretados.
"¿Sabes lo emocionado que me pu