En ese instante, la atmósfera entre los dos hombres parecía estar congelada.
Clayton no mostró ninguna agresión y lucía indiferente con una leve sonrisa en su rostro.
"¿Y qué sí quiero competir contigo?".
Eric no podía controlar su enfado porque la sensación de que otros fueran a codiciar sus cosas lo molestaba mucho.
Clayton era muy poderoso y misterioso. Por otro lado, el negocio de Eric era obviamente enorme.
En términos de fuerza, ambos eran iguales.
Pronto, Eric recuperó la compostura