Parte 2...
Sonreí. Emilia siempre me empuja a comer algo.
— Las chicas guapas no son delgadas. Come.
Siempre me lo decía y luego me llenaba el plato y me seguía hablando hasta que lo devoraba todo. Fue un milagro en mi vida conocer a Emilia. Con ella me he sentido muy querido y por eso quiero hacer lo mejor para ella. Le tengo mucho cariño.
Cuando solicitó mi adopción, se gastó mucho dinero en un abogado para realizar todo el proceso y no aceptó que la llevaran a un orfanato mientras se realiza