CAPITULO 52- NO HAGAS RUIDO.
CAPITULO 52- NO HAGAS RUIDO.
—Bien, escuchemos lo que mi nieto tiene para decir.
Aaron tragó saliva, sintiendo el peso de todas las miradas sobre él, pero enderezó los hombros y habló con firmeza:
—Grace es mi novia.
Cuando lo dijo el salón quedó en silencio, como si el aire mismo se hubiese detenido. Alaric frunció el ceño y su expresión se endureció al instante. Alessia alzó las cejas, claramente sorprendida, mientras que Lucien sintió un calor abrasador recorrerle el cuerpo, como si el mundo