POV de Julian
No podía dormir.
No era insomnio. Era ella. La manera en que me había devuelto el abrazo en la puerta, no el tipo educado, el tipo real, los brazos apretándose solo un segundo más de lo necesario. Había manejado a casa, dándole vueltas a eso en mi mente como si fuera algo precioso que no podía darme el lujo de dejar caer.
Mi teléfono marcaba las 11:47. Abrí mi laptop y traté de revisar la propuesta revisada de la junta, leyendo el mismo párrafo cuatro veces, luego la cerré. Tomé m