Capítulo 9: Una carrera callejera.
—¡Si, ¿de donde?! —inquirió el chico y Martín le mostró la parte trasera de la moto, donde podía poner sus manos.
Por otro lado, Amber, levantó sus manos en el aire emocionada, recibiendo el viento, relajándose por completo.
—¡¿Te gusta?! —inquirió Mey, en un grito.
—¡Si, mamá!
Mey, se detuvo en una intersección, se bajó de la motocicleta y le señaló a su hija que se sentara en la parte delantera. Amber la miró totalmente incrédula.
—Se que puedes, te dire por donde.
—¿Mamá estás segura? —e