TOMO 2. CAPÍTULO 49. Una fresita rota.
TOMO 2. CAPÍTULO 49. Una fresita rota.
Logan
Ver a Liliana en ese estado me destroza. Se ve tan… frágil, tan rota. No es la mujer testaruda que soportaba en mis peores momentos cuando yo le soltaba alguna de mis idioteces. ¡Y hay que reconocerlo: eran muchas! Ahora, está hecha un manojo de lágrimas y murmurando cosas que no tienen sentido.
—Liliana, ven aquí, por favor —le digo, tratando de que mi voz suene calmada, pero por dentro me estoy volviendo loco.
Ella niega con la cabeza, temblando co