El pequeño y su mantita pasaron también por la ducha de desinfección y luego lo dejaron entrar a ver a su papi. Kainn se derritió al verlo tapar a Alan con su mantita de seguridad, y luego Mar lo sentó en su regazo.
—No puedes acostarte junto a él porque no podemos mover a Pika-pi, mi amor, pero pu