Mitch se despertó sobresaltado con el estruendo de aquel cubo de agua fría cayéndole encima, mientras su tío Kainn gritaba.
—¿¡TÚ QUÉ CARAJOS HACES DESNUDO EN LA CAMA DE MI HIJA!?
—¿¡Eh!? ¿Yo...?
—¿¡No es suficiente con que el gallino de tu primo se haya salido del tiesto con Faith!? —rugió Kainn