Haliya miró alrededor, evaluando el tamaño del avión y se volvió hacia Massimo.
—Me llevo once hombres. Somos suficientes.
—Tú mandas, Hell, tienes quince minutos —replicó Massimo y tomó asiento en uno de los asientos junto a Karim mientras el avión se llenaba y ellos discutían cada detalle de lo