Cinco minutos después Alan salió del baño, relajado para enfrentar el desastre en el que se había metido, cuando vio sobre la cómoda lo que ella había dejado y suspiró.
—¡Esto no va a funcionar! —murmuró para sí mismo mientras se vestía.
¿Quién iba a creer que la mujer de un médico como él no tení