La situación de Santiago aquí lo deja a merced de la suerte, después de todo, fue él quien cometió el error primero. Le guste o no, incluso si Dios bajara, no podría salvarlo. Dependerá de él mismo para inventar una mentira.
Ahora, volvamos nuestra atención a Diego y Laura.
Diego y Laura, acababan de terminar de ver una película y yacían satisfechos en el sofá.
—Es raro ver una película en casa, y se siente bastante bien— comentó Laura mientras se estiraba perezosamente.
Sonrió y se acercó a