—Sin embargo, aunque no soy su hija biológica, ustedes me han criado durante todos estos años. No soy alguien que olvide los favores recibidos.
—Sé lo bien que me han tratado ustedes, padre y madre. Aunque Laura haya regresado, ustedes me tratan igual de bien que antes. ¿Por qué tendría algún motivo para dañar a Laura?
Desde la acusación hasta la gratitud, Dilia jugó hábilmente la carta del afecto familiar, haciendo que el rey y la reina se sintieran profundamente afligidos y culpables. Se discu