Capítulo304
Dilia, con gestos dubitativos, insistió en agarrar a Laura y subir juntas.

Laura, sin poder resistirse, se vio obligada a seguirla escaleras arriba.

Diego, siendo hombre, naturalmente no podía subir.

Además, la decoración de la tienda, digamos, estaba orientada principalmente a productos femeninos, lo que hizo que resultara incómoda de observar.

Diego se frotó los ojos y pensó que su asistente debería estar presente; así que le dio una llamada.

—¿Ya llegaron? ¿Cuántos están allí contigo?

El asis
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