Cuando Santiago vio que Rita no mostraba ninguna reacción, sintió en su corazón que algo andaba mal.
Rita era una chica muy bondadosa; incluso cuando alguien apenas conocido sufría algún percance, ella se sentía triste durante mucho tiempo. Y hoy, la persona fallecida era su mejor amiga. El impacto de esta pérdida era enorme, fácilmente imaginable. Al ver a Rita con la mirada perdida, Santiago apretó los dientes.
Se dirigió a Diego y le dijo:
—Lo siento, creo que tengo que llevarme a Rita.
Sin