Después de que ella dijo eso, se sintió como si el aire alrededor de ellos se hubiera congelado.
Jeremy se alzó sobre la mujer debajo de él. "¿Qué dijiste? Dilo de nuevo".
"Nosotros. Divorcio". Madeline repitió sin dudarlo. Esas dos palabras fueron firmes y claras.
El aire volvió a callar. Después de unos segundos, Madeline escuchó a Jeremy inhalar. Sus ojos parecían pertenecer a Satanás. Eran oscuros y parecían a punto de devorarla.
"¿Divorcio? ¡Ni siquiera lo pienses!".
Esas palabras hela