Camila
Ya amaneció, una empleada entró a despertarme, me dijo que eran las seis de la mañana, me trajo mi ropa de ayer y un cepillo dental, otra empleada entró y me trajo una bandeja de comida. Me dijeron que bajara antes de las siete, porque el cretino me estaba esperando.
Cuando me desperté me dolía todo el cuerpo, pronto cumpliré diecinueve pero me siento como si tuviera noventa y uno. Dormí muy poco, el sueño se me quitó cuando Germán se fue es que no podía creer que nos hayamos besado el c