Mundo ficciónIniciar sesiónIvan
Hoy es viernes, me toca trabajar, me acaba de despertar mi abuela para que me arregle y vaya por su medicina. Que flojera... solo porque vivo en su casa y no pago nada le da derecho de mandarme peor que su hijo. En fin, que más hacer, como si tuviera a donde ir, llevo poco más de dos años viviendo en su casa, durmiendo en su sofá, trabajo los fines de semana en un antro, en el centro de la ciudad. Me va bien, ganó algo, me divierto, tomo lo que quiero cuando quiero y porque puedo. Así es, así ha sido siempre. Bueno, solo desde que me cansé de ser el pendejo de todos, desde niño siempre lo fui. Soy el mayor de mis hermanos, me siguen Arely y Alfredo, pero ellos no viven aquí, están en otro estado con mi mamá. Yo soy el despegado de la familia, el que siempre causa problemas, por eso deje a mi mamá con su nuevo marido, ya que yo le ocasiono muchos problemas, le dije que se quedara con el, pues dice que los hijos se van y que hará después cuando sea vieja. Pues que sea feliz. Todo mundo está mejor sin mi, hasta la madre de mi hija, si así es ya soy padre, a mis 22 años, pero no vivo con ellas, de hecho tengo prohibido verlas, eso dijo su papá, pobre viejo, de dos golpes lo dejo en el piso, pero no me quise ver tan mal el día en que me salí de esa casa. Ella aún estudia para ser enfermera y así siguio cuando se embarazo de Maleni, nuestra hija, a quien veo muy poco, solo la he visto dos veces y la verdad no quiero que crezca sin mi presencia, así que siempre ayudo para sus cosas, leche, pañales, ropa, lo que pueda cada semana, aunque ni con eso me dejan verla, eso sí, muy puntual salen a recibir sus cosas y siempre resulta que no están, que salieron, que otro día la vea. No me gustaba que su mamá se metiera en todo, y ella siempre le hacía caso, pero le dije que es porque su madre quiere asegurar un futuro con ella, ya que nadie de su familia ha realizado una carrera aunque sea corta, y conmigo todo pintaba diferente. Le enseñe a defenderse sola, a no quedarse callada, la enseñe a todo y la enseñe bien, de eso nadie se queja, soy bueno en la cama, aunque no quiera, es algo hereditario, mi padre así era. Siempre saltando de cama en cama, abandonando hijos, golpeando mujeres. Aún recuerdo cuando le quiso enterrar un cuchillo a mi mamá, y tuve que ponerme enmedio para que la dejara, a mi no me gusta eso, ni golpear, ni abandonar, pero ya estoy en la categoría de todos los hombres son iguales, sin querer se me han ido las cosas de las manos, todas las mujeres que han tenido una relación conmigo son felices cuando se alejan de mi. Soy como su mal necesario, algo les enseño para que mejoren, después se van, me quedo solo y la que sigue. Siempre me he preguntado si puedo tener a la mujer que sea, porque no puedo tener a una diferente, a una que me entienda y me de mi espacio. Yo no me fijo en lo físico, me gusta ver el alma, es estúpido para un hombre, mi papá siempre decía que con las mujeres es mejor meter la verga y no el corazón. Que Pendejo consejo, y más pendejo yo porque siempre termino enamorado y me ven la cara de idiota. Cómo Angelica, mi ex pareja, era madre soltera y tenía dos niños, nos conocimos y decidimos vivir juntos al poco tiempo, cuando decido algo es rápido, no pienso mucho las cosas, me dejó llevar mucho por mis emociones y mis sentimientos. Así que le di la oportunidad, le di mi amor, mi confianza, le di mi trabajo, le di hasta para llevar porque valla que le di, pero al final por mi don y maldición de atraer a las mujeres, terminé engañando la con Marcela, otra mujer que llegó y no pude evitarlo, pero cuando me di cuenta ya estaba en un cuarto de hotel, metiéndole la verga, despacito porque era virgen y le dolía mucho a la señorita. Demonios, pero ella hizo lo mismo con su ex marido, se las fue a dar y aún así se atrevió a reclamarme, las mujeres son mi perdición, no sé cómo pero siempre termino enganchado con alguien, a veces porque me gustan, a veces porque me dan algo a cambio, a veces porque tengo ganas.... No lo sé pero comienzo a creer que todas son iguales. Aprovecharé el viaje para ir a visitar a una amiga que trabaja en el centro, ya tenemos mucho tiempo de amigos, y sentí que había algo más pero los dos decidimos dejarlo como amistad porque era mejor así, la quiero como a una hermana, pero al llegar la muy cabrona no ha llegado está cerrado. M****a que estrés, mmmmm iré a comprar un cigarro enfrente, en lo que se llega la hora. -Hola buenos días, me vendes un cigarro por favor. Saludos amablemente a la chica que está atendiendo. - No tengo, buenos días. - Ah ok, eh me rentas una computadora entonces por favor? - Adelante, dime cuál quieres para desbloquear. - La 4 - Lista. ( me responde con una linda sonrisa) -bien, oye una pregunta a qué hora abren enfrente? - A las 9. Y aquí todo cambio, la sonrisa desapareció, no se porque se molestó tanto cuando le pregunté sobre el local de enfrente. Cómo cambio su expresión, fue como de cero a 100. No puedo evitar verla de reojo, tiene un cabello rizado muy bonito y largo, ojos grandes, es alta, tiene buena pierna, buen culo también, muy bueno para ser verdad, me gusta, es grande y redondo, se ve que está duro, habla muy bien pero se ve que tiene un carácter muy fuerte. Me está llamando la atención, carajo, concéntrate Ivan por favor. La chica me entrega la pluma con






