La perspectiva de Raymond
Esta niña va a ser mi perdición. No pude contenerme en cuanto vi ese conjunto de lencería tan provocativo. Cualquier principio firme que me impusiera se desmoronó al instante. Tuve que borrar todo de mi cabeza de golpe.
Su coño mojado me atormentaba la mente mientras cenábamos; era incapaz de concentrarme en la deliciosa comida que tenía en frente, pero hice el esfuerzo. Le había ordenado que no se cambiara de ropa. Quería seguir mirándola con esa lencería y sus pechos