La perspectiva de Rena
Empiezo a sentirme como la legítima esposa de Raymond desde que vivo en su casa. Ya han pasado tres días desde que me mudé con él. Por suerte, a mi familia no le importa demasiado a dónde voy; creen que soy adulta y que puedo cuidarme sola. Y aunque me encantaba el ambiente tranquilo, la verdad es que ya extrañaba ir a la oficina y verlo a cada minuto. Estaba harta de quedarme sentada haciendo compras y holgazaneando todo el día.
Solté un suspiro profundo donde estaba sen