Punto de vista de Rena
Raymond sonaba como si necesitara algo con urgencia, y yo sabía perfectamente de qué se trataba. Eché un vistazo a Jena, que seguía mirándome con una ceja alzada y con la curiosidad reflejada en el rostro por saber qué me pedía.
—Estoy con Jena. ¿Necesitas que haga algo? —le pregunté. —Voy a buscarte —respondió.
Me volví hacia Jena con una mezcla de pena y disculpa en la mirada, y ella me entendió al instante.
Nos sentamos a tomar unas copas de vino antes de que llegara R